Ashtarak
Աշտարակ
A 20 km de Ereván, Ashtarak guarda tres iglesias medievales del siglo VII al borde del cañón volcánico del río Kasagh.
Ubicación en el Cáucaso
Descripción
Ashtarak es una de esas ciudades armenias que desde la carretera principal parecen un satélite industrial de Ereván: bloques de apartamentos soviéticos, talleres mecánicos y tiendas de electrodomésticos. Pero basta girar hacia el cañón del Kasagh para entender por qué vale la pena parar. El barranco se abre con cierta brusquedad entre la roca volcánica oscura, el río corre abajo con un murmullo constante, y en los bordes del precipicio aparecen tres iglesias medievales que llevan más de mil años en el mismo sitio.
Las tres —Karmravor, Tsiranavor y Spitakavor— son pequeñas, de tuf volcánico de tonos que van del rosado al gris casi negro según la hora del día. Karmravor, del siglo VII, es la más antigua y la mejor conservada: sus muros rosados y el techo cónico la distinguen de lejos. Tsiranavor, cuyo nombre en armenio significa literalmente color albaricoque, tiene esa tonalidad cálida en la fachada cuando la luz de la tarde le da de lleno. Ninguna tiene horario de apertura fijo; se accede libremente.
El centro de Ashtarak tiene un mercado activo por las mañanas donde los puestos de fruta local son el punto fuerte: los tsiran —albaricoques— de la región Aragatsotn tienen fama en todo el país y en temporada (junio-julio) se venden a granel por muy poco dinero. El puente medieval de cuatro arcos sobre el Kasagh, reconstruido sobre la base del original, conecta las dos orillas y ofrece la mejor vista del conjunto desde el río.
Historia
Ashtarak tiene presencia documentada desde la época preurbania armenia, pero su perfil histórico más reconocible es el medieval cristiano: las iglesias del siglo VII son contemporáneas de los primeros siglos del cristianismo como religión oficial en Armenia, proclamado en el año 301. La ciudad tuvo relevancia durante el período del reino bagratí y pasó sucesivamente bajo dominio persa y ruso a partir del siglo XIX. En el siglo XX fue integrada al área metropolitana de Ereván como núcleo industrial y de servicios, aunque conserva su identidad como capital de la región de Aragatsotn. La denominación del lugar está ligada al cultivo del albaricoque, fruta identitaria de esta parte del Cáucaso.
Qué ver y hacer
- Iglesia Karmravor Del siglo VII, la más antigua de Ashtarak y una de las mejor conservadas de Armenia. Sus muros de piedra rosada y el techo cónico la identifican desde lejos. Entrada libre, sin horario fijo.
- Iglesia Tsiranavor Al borde del cañón del Kasagh, con fachada de tono cálido que da nombre al edificio: tsiran significa albaricoque en armenio. Datada entre los siglos V y VII según las fuentes.
- Iglesia Spitakavor La más grande del conjunto medieval de Ashtarak, con restos de decoración tallada en los marcos de las ventanas y una posición elevada sobre el precipicio.
- Puente medieval sobre el Kasagh Cuatro arcos de piedra reconstruidos sobre la base del original. Desde aquí se ve el conjunto del cañón del Kasagh con las iglesias al fondo.
- Mercado de Ashtarak Activo por las mañanas en el centro. En temporada (junio-julio) los puestos de tsiran —albaricoques locales— son el motivo para parar aunque no te interese otra cosa.
- Cañón del Kasagh El barranco de roca volcánica oscura que enmarca todo el conjunto histórico de Ashtarak. Se recorre a pie siguiendo el borde desde cualquiera de las iglesias.
Galería de fotos



Cómo llegar
Ashtarak está a unos 20 km al noroeste de Ereván. Las marshrutka salen desde la estación de autobuses de la calle Tigranashen en Ereván y cubren el trayecto en 30-40 minutos. En taxi son unos 25-30 minutos. Desde Ashtarak se puede continuar hacia el monasterio de Saghmosavank, la fortaleza de Amberd o el lago Kari en el monte Aragats.
Mejor época para visitar
El cañón del Kasagh y las iglesias de Ashtarak se visitan todo el año. La primavera (abril-mayo) tiene temperaturas frescas y los tsiran en flor. En junio-julio maduran los albaricoques y el mercado local está en su mejor momento. El otoño (septiembre-octubre) da colores cálidos al barranco. En invierno puede nevar, lo que cambia el aspecto de las iglesias de piedra oscura, aunque el acceso a los bordes del cañón puede volverse resbaladizo.
Foto: Preacher lad · CC BY-SA 4.0