Por: José Luis Sánchez Cordón
Cuando planifiqué mi tercer viaje a las montañas del Cáucaso, la emoción era la misma que la primera vez. Esta cordillera tiene algo magnético: su inmensidad, su soledad y ese carácter salvaje que los Alpes perdieron hace décadas. En este artículo comparto información esencial para quienes sueñen con recorrer la cordillera del Cáucaso, ya sea como montañeros experimentados o como viajeros curiosos que desean conocer la primera cordillera de Europa.
El Cáucaso: la cordillera más alta de Europa
¡Vamos a hacernos una idea de lo que significa la cordillera del Cáucaso! Si admitimos que la Europa geográfica está delimitada al este por los Urales y al sur por esa línea imaginaria que recorre los mares Mediterráneo, Negro y Caspio, y si aceptamos que tanto Rusia como Georgia se consideran países más o menos europeos, podemos concluir que el Cáucaso es la principal cordillera de Europa, sobre todo por sus dimensiones y enormes alturas. Después vendrían los Alpes y, de menor entidad, los Pirineos y otros macizos menores.
Dimensiones reales: Cáucaso frente a los Alpes y los Pirineos
Es difícil conocer las dimensiones reales de una gran cordillera. Por ejemplo, en los Alpes, ¿dónde comienzan y dónde acaban? ¿Cuál es su anchura media si por occidente sus cerros llegan hasta la Costa Azul y por la parte oriental pierden alturas hasta las cercanías de Viena? Tirando de fuentes fiables, los Alpes tienen una longitud de unos 1.000 km, los Cárpatos 1.700 km y la cordillera del Cáucaso unos 1.500 km (Classic Climbs in the Caucasus, pág. 8), aunque otras referencias ofrecen cifras dispares.
Propongo un método sencillo para familiarizarnos con estas distancias: buscar las montañas más separadas que superen los 4.000 metros, unirlas con una línea imaginaria y medir entre puntos. En los Alpes, el primer «cuatromil» occidental es la Barre des Écrins (4.100 m), cerca de Grenoble, y al otro extremo se encuentra el Piz Bernina (4.050 m). La distancia en línea recta es de unos 350 km, ampliable a 400 km si añadimos el Gran Ortles (3.900 m).
En el Cáucaso, al oeste encontramos el pico Dombay (4.050 m), cerca de Sochi —donde se celebraron los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014—, en Abjasia, próximo al mar Negro. Al otro extremo, cerca de Bakú (Azerbaiyán) y el mar Caspio, se ubican el volcán Bazar Duzú (4.500 m) y el pico Shahdagh (4.240 m). La distancia entre ambos puntos alcanza los 600 km. Para referencia, nuestros familiares Pirineos se extienden 300 km y su cota máxima —el Aneto— se queda en 3.404 m.
Alturas que superan al Mont Blanc: los gigantes del Cáucaso
Otro punto de vista revelador son las alturas sobre el nivel del mar. Las montañas más altas de los Alpes son el Mont Blanc (4.808 m) y el Monte Rosa (4.630 m). En el Cáucaso hay más de diez montañas que superan la altura del Mont Blanc. El Elbrus alcanza los 5.642 m. El enorme Muro de Bezingi, con 12 km de longitud, acumula numerosas cotas por encima de los 5.000 metros: Shkhara (5.200 m), Dych Tau (5.190 m), Jangi Tau (5.050 m). Los collados más bajos se sitúan a 4.500 m y los desniveles por ambas vertientes alcanzan los 1.500 y 2.000 metros —imaginad sus espolones rocosos y glaciares colgados—. Los profundos valles de la región de Bezingi fueron bautizados como «Little Himalaya» por Sir John Hunt, líder de la primera expedición al Everest.
Y no hay que olvidar otras enormes montañas caucásicas: Koshtan Tau (5.150 m), Kazbek (5.047 m), Mishirgi (4.930 m), Tetnuldi (4.974 m) o el simbólico Ushba (4.710 m).
La anchura del Cáucaso: dos cordilleras paralelas
Otra perspectiva para apreciar las diferencias: los Pirineos, en su parte más ancha (por el Valle de Arán), tienen unos 30-40 km en línea recta entre la vertiente española y la francesa. Los Alpes, por su zona tirolesa, llegan a 70-80 km. La anchura máxima del Cáucaso alcanza los 200-250 km, ya que lo componen dos largas cordilleras paralelas, unidas en el centro por un cordón de montañas de unos 2.000 m. El Gran Cáucaso, al norte, marca la frontera entre Rusia y Georgia. El Cáucaso Menor, al sur, discurre por Armenia y Azerbaiyán, con cotas importantes como el monte Aragats (4.090 m) —no confundir con el monte Ararat (5.140 m), en Turquía—. Entre ambas cordilleras fluyen dos grandes ríos en sentidos opuestos: hacia el mar Negro el Rioni, y hacia el mar Caspio el Mikvari (Kurá).
Glaciares del Cáucaso: hielo en latitudes sorprendentes
Los grandes glaciares son otra de las particularidades de esta cordillera. En los Pirineos solo quedan restos de pequeños glaciares cuaternarios que apenas superan el kilómetro de longitud (Aneto o Vignemale), en recesión prácticamente terminal. En los Alpes encontramos glaciares de recorridos considerables: el glaciar Aletsch en el Oberland es el más largo, con 23 km; el glaciar Gorner del Monte Rosa o la Mer de Glace del Mont Blanc son algo menores. Todos los glaciares alpinos se sitúan entre los 46° y 47° de latitud norte.
Los glaciares del Cáucaso, en cambio, están en latitudes muy inferiores: los del Elbrus a 44° N y los del Kazbek a 42,5° N, similar a los Pirineos. Esto significa que los grandes glaciares del Kazbek están casi cuatro grados más al sur que los del Mont Blanc —una diferencia de unos 800 km—.
En las vertientes septentrionales del Cáucaso se encuentran los grandes glaciares del Bezingi (20 km de longitud) y el glaciar Dikh Kotu (10 km). En la vertiente meridional destaca el glaciar Lekhziri (15 km), accesible desde Svaneti. Y no hay que olvidar la enorme superficie de hielos que cubre un radio de casi 8-10 km alrededor del volcán bicéfalo del Elbrus.
Montañismo en el Cáucaso: aventura en estado puro
En los Alpes, si tomamos un avión temprano hacia Ginebra o Turín, en un par de días podemos coronar alguna montaña de 4.000 metros. En el Cáucaso eso es imposible. Las actividades de montañismo en el Cáucaso requieren mucha preparación. Refugios, teleféricos, carreteras, pistas, sendas señalizadas, zonas de acampada, hoteles… apenas existen.
¿Guías o mapas? Pues igual: algunos en ruso o inglés. Teleféricos que nos acerquen a sus grandes montañas solo hay uno, el del Elbrus, que nos deposita en el alucinante refugio Barrel a 4.000 m, al final del valle de Baksan en la región autónoma de Kabardino-Balkaria. Refugios de alta montaña solo hay dos: el anterior del Elbrus y otro en la ruta normal al Kazbek, por Georgia. Caminos trillados para subir a algún «cuatromil» fácil, muy pocos; rutas GPS, apenas; y si las hubiera, son rusas. Pero en esa idiosincrasia radica el encanto de esta enorme cordillera.
Trekking en Georgia: soledad, estrellas y valles salvajes
En el Cáucaso aún es posible vivir la aventura en soledad: incursiones por valles salvajes, ascensiones glaciares sin huella, noches frías y estrelladas bajo la lona de tu tienda o vivac. Hablo sobre todo de la parte georgiana, ya que por la parte rusa se pueden encontrar algunos campamentos de alta montaña (no son refugios propiamente dichos). Estos se ubican en el fondo de algunos valles —como el campamento alpino Ullu-Tau o el de Bezingi—, de complicada reserva, donde puedes acercarte a las grandes montañas, dormir, comer, informarte y contratar algún guía.
En Georgia no existían estos campamentos hasta hace relativamente poco, a excepción del de Zeshko, alejado de Svaneti. La buena noticia es que la infraestructura turística georgiana ha ido mejorando lentamente, aunque sigue siendo básica en comparación con los Alpes.
Mestia y Svaneti: la puerta de entrada al Gran Cáucaso
En Mestia, la capital de Svaneti, puedes encontrar algo de información, hoteles, casas de huéspedes, zonas de acampada, guías de montaña e incluso el servicio de mulas. Sin embargo, el gran reto para acercarse a estas montañas sigue siendo la escasez de senderos señalizados e información de rutas. A esto hay que sumar la barrera del idioma (georgiano o ruso) y las restricciones en zonas fronterizas, donde los guardas de parques nacionales pueden interrumpir tu ruta. La famosa ruta de trekking de Mestia a Ushguli —unos 55 km en 4 o 5 días— es hoy la más popular y mejor señalizada de la región, pero fuera de ella, la aventura sigue siendo auténticamente salvaje.
Recursos útiles para montañeros: guías, mapas y contactos
En mis viajes al Cáucaso he recopilado varios libros-guía, mapas e información de servicios útiles para quien quiera ir por primera vez, por su cuenta, a la primera cordillera de Europa:
• «Classic Climbs in the Caucasus» (libro-guía), Friedrich Bender — por Rusia.
• «The Essence of the Caucasus» (libro-guía), Richard Baerug — por Georgia.
• «Georgian Caucasus Map» (1:75.000), Terra Quest — por Georgia.
• «Mount Elbrus, Baksan Valley Map» (1:50.000).
• «Colección Geoland, Svanetia» (1:50.000) — www.geoland.ge.
• Tienda de deportes en Tiflis (gas, mapas…): www.geoland.ge.
• Oficina de turismo en Mestia: www.svanetitrekking.ge [VERIFICAR].
• Guía de esquí de alta montaña en Cáucaso: www.whitemotions.net [VERIFICAR].
• Guía de turismo (habla español): Alex Aleksandre — iberogeorgia.com.
• (Nota: por Rusia apenas tengo información útil, pues fui con agencia de trekking).
¿Cuándo es la mejor época para el trekking en el Cáucaso?
La temporada ideal para el trekking en el Cáucaso georgiano va de junio a septiembre. Durante estos meses los senderos están libres de nieve, el clima es más estable y las jornadas son largas. Julio y agosto son los meses más populares para las rutas de alta montaña en Svaneti, Tusheti y Kazbegi. Fuera de esta ventana, muchos accesos —incluida la espectacular carretera al paso de Abano— permanecen cerrados por la nieve.