Ciudad azerbaiyana al pie del Gran Cáucaso, conocida por sus nueces, sus bosques de hayas y una fortaleza rusa del siglo XIX en el centro mismo del casco urbano.

Ubicación en el Cáucaso

Descripción

Zaqatalá está en el noroeste de Azerbaiyán, pegada a la ladera sur del Gran Cáucaso y muy cerca de la frontera con Georgia. La ciudad huele a nogal: los árboles de nuez son enormes aquí, algunos con troncos de más de un metro de diámetro que bordean la calle principal Heydar Aliyev. En septiembre, cuando caen las nueces y los vendedores llenan los puestos del mercado con sacos a granel, ese olor a tanino y madera húmeda es lo que más recuerda el viajero al volver.

Es una ciudad de tamaño mediano, sin los aglomeramientos de Bakú ni la inercia turística de Shaki. Los edificios del centro mezclan casas de dos plantas con jardín cerrado y bloques soviéticos en un estado más bien irregular. Las aceras fuera del eje principal no siempre están en buen estado. Pero el ambiente es tranquilo, los habitantes de otras etnias —avares, tsakhures, georgianos— conviven en la zona con visible normalidad, y la proximidad al parque nacional hace que los alrededores sean accesibles en coche o a pie.

La fortaleza rusa en el centro es el símbolo más visible de la ciudad: un recinto de muros gruesos que los rusos levantaron en el siglo XIX para controlar las incursiones de las tribus del Cáucaso. Hoy funciona como parque público, con árboles viejos que crecen entre los bastiones.

Historia

La región de Zaqatalá estuvo habitada por pueblos del Cáucaso oriental durante siglos antes de la llegada rusa. A principios del siglo XIX el Imperio Ruso libró aquí una guerra prolongada contra las comunidades lezguinas y avares que resistían la expansión zarista. La fortaleza de Zaqatalá fue construida hacia 1830 como avanzada militar y dio nombre al asentamiento que creció a su alrededor. Durante el período soviético la economía local se orientó a los cultivos de nuez, té y tabaco. La diversidad étnica de la zona —con comunidades avares, tsakhures y georgianos— viene de esa historia de poblamiento complejo.

Qué ver y hacer

  • Fortaleza rusa Recinto amurallado del siglo XIX en el centro de la ciudad. Los bastiones de ladrillo están bien conservados y el interior es hoy un parque arbolado frecuentado por familias. Entrada libre.
  • Mercado de nueces En septiembre y octubre los puestos del bazar central se llenan de nueces frescas, miel de montaña y frutas del bosque. El precio por kilo es una fracción del que tienen en Bakú.
  • Parque Nacional de Zaqatalá Bosques de haya y carpe en las laderas del Gran Cáucaso, con rutas de senderismo hacia cascadas y zonas de alta montaña. La entrada al parque está a pocos kilómetros del centro.
  • Aldeas de la zona Ilisu, a 25 km, tiene una torre medieval y vistas directas a los picos del Gran Cáucaso. El camino de tierra es transitable en verano con todo terreno.

Cómo llegar

Zaqatalá está a unos 330 km de Bakú por la autopista hacia Ganja y luego carretera secundaria hacia el norte. Los autobuses desde la terminal de Bakú cubren el trayecto en unas 5-6 horas. Desde Shaki, a 80 km al este, hay marshrutkas con salidas desde primera hora de la mañana. La ciudad no tiene aeropuerto propio; el más cercano con vuelos regulares es el de Ganja.

Mejor época para visitar

Mayo y junio son los meses de mejor clima: temperaturas entre 20 y 28 grados, los bosques verdes y sin la humedad del verano pleno. Julio y agosto son calurosos aunque más llevaderos que en las llanuras bajas gracias a la altitud. Septiembre es excelente: cosecha de nueces, buenas temperaturas y luz limpia en la montaña. En invierno puede nevar y parte de las rutas al parque nacional se cierran.