Azerbaiyán alberga casi la mitad de los volcanes de lodo del mundo: conos grises que burbujean y escupen barro frío en un paisaje lunar a las afueras de Bakú.

Ubicación en el Cáucaso

Descripción

Los volcanes de lodo más accesibles desde Bakú están en la península de Absheron, a unos 40-70 kilómetros de la capital. El más conocido para los turistas es el de Gobustan, que se visita junto al yacimiento de arte rupestre del mismo nombre, pero hay varios grupos más dispersos por la península y las llanuras del sureste del país.

Al llegar a uno de estos campos volcánicos lo primero que sorprende es el silencio y la monotonía del paisaje: una llanura gris sin vegetación, con cráteres de distintos tamaños que varían entre un plato y una piscina pequeña. El barro sale frío, a unos 20-25 grados, mezclado con gas metano y agua salada. A veces la superficie burbujea lentamente; otras veces hay pequeñas erupciones que lanzan barro varios metros al aire, aunque son raras en condiciones normales. El olor a gas es perceptible cuando hay actividad.

No hay infraestructura turística en la mayoría de los yacimientos: se llega por pistas de tierra, no siempre en buen estado, y se camina entre los cráteres con cuidado porque el suelo puede ser traicionero cerca de los conos activos. Las visitas son gratuitas o tienen un coste mínimo. Después hay que quitarse el barro de los zapatos.

Historia

Azerbaiyán tiene más de 400 volcanes de lodo activos o semidormidos, que representan aproximadamente el 40% del total mundial. Su actividad está relacionada con los depósitos de petróleo y gas del subsuelo de la cuenca del Caspio: el metano que asciende empuja el agua salada y la arcilla hacia la superficie. En el pasado, algunas erupciones importantes crearon nuevas islas temporales en el mar Caspio o destruyeron instalaciones petrolíferas cercanas. Los lugareños los conocen desde la Antigüedad y hay descripciones medievales de su actividad.

Qué ver y hacer

  • Volcanes de Gobustan Los más visitados, a unos 60 km de Bakú; se combinan con el museo de arte rupestre de Gobustan en una excursión de día.
  • Volcanes de Dashgil Campo activo cerca de Shamakhi con erupciones más frecuentes; el acceso requiere vehículo todoterreno o taxi por pista.
  • Volcanes de Lokbatan Más cerca de Bakú (30 km); en 2001 tuvo una erupción de llamas visible desde la ciudad.
  • Textura del barro Acercarse a los cráteres pequeños y observar las burbujas de cerca es la experiencia más directa; el barro tiene una consistencia arcillosa y fría.
  • Paisaje lunar El entorno sin vegetación y con los conos grises de distintos tamaños crea un escenario que no se parece a nada habitual en la región.

Cómo llegar

Los volcanes de Gobustan están a unos 60 km al sur de Bakú por la carretera M6. No hay transporte público directo; lo habitual es tomar un taxi desde Bakú (negociar precio antes, unos 40-60 manats ida y vuelta con espera) o contratar una excursión que incluya también el yacimiento rupestre de Gobustan. En coche propio, la carretera está asfaltada hasta el desvío y luego hay unos kilómetros de pista.

Mejor época para visitar

Los volcanes se pueden visitar todo el año, pero la primavera (marzo-mayo) y el otoño (septiembre-noviembre) son más cómodos: temperaturas moderadas y suelo más seco. En verano el calor es intenso y el suelo se agrieta; el barro puede estar más seco y la actividad menos visible. En invierno la lluvia puede volver el acceso difícil por barro en los caminos. La actividad volcánica no sigue un patrón estacional predecible.

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