Pequeña ciudad amurallada en la región vinícola de Kakheti, con vistas al valle del Alazani y las nieves del Cáucaso, conocida por sus casas con balcones de madera y sus bodegas.

Descripción

Sighnaghi está encaramada en una colina al borde de la meseta de Kakheti, y lo primero que se ve al acercarse es la muralla del siglo XVIII que todavía rodea buena parte del casco urbano. Desde el mirador junto a la torre principal se extiende una panorámica hacia el norte: el valle del Alazani, verde y ancho, con la cadena del Gran Cáucaso cubierta de nieve al fondo en casi cualquier época del año.

El pueblo tiene pocos cientos de habitantes pero en temporada alta —sobre todo en septiembre y octubre durante la vendimia— se llena de visitantes georgianos y extranjeros que vienen a probar el vino rkatsiteli o saperavi en las bodegas pequeñas que abren sus puertas en las callejuelas. Las casas tienen balcones de madera tallada que sobresalen sobre las aceras estrechas, y la luz de última hora de la tarde cae con un ángulo particular sobre los tejados de teja naranja que hace que muchos turistas no paren de fotografiar.

Hay que decir que la renovación del casco histórico a mediados de los 2000 le dio un aspecto algo demasiado pulido; algunos detalles parecen de reconstrucción más que de restauración. Pero la estructura urbana y las vistas son genuinas.

Historia

La muralla de Sighnaghi fue construida en el siglo XVIII por orden del rey Erekle II para proteger la región de las incursiones de los Lezgins del norte. Con sus 23 torres y casi 5 km de perímetro, fue una de las defensas más sólidas de Kakheti. La ciudad siempre estuvo ligada al comercio del vino y a la ruta que conectaba Tiflis con el Azerbaiyán histórico. A finales del siglo XX el pueblo quedó bastante abandonado; su recuperación comenzó con una inversión pública a gran escala a partir de 2007, que incluyó la restauración de las murallas y la renovación de fachadas.

Qué ver y hacer

  • Muralla de Sighnaghi El perímetro amurallado con torres semicirculares se puede recorrer parcialmente a pie; desde las atalayas las vistas sobre el valle son amplias.
  • Museo de Sighnaghi Colección de arte georgiano con obras de Niko Pirosmani, el pintor primitivo nacido en la región; también hay sección arqueológica con piezas de la Edad del Bronce.
  • Iglesia de San Jorge Pequeña iglesia ortodoxa dentro del casco amurallado, activa y con una atmósfera recogida alejada del circuito turístico.
  • Bodegas del casco histórico Varias casas particulares y pequeñas bodegas ofrecen catas de vino natural elaborado en kvevri; la mayoría no requieren reserva previa.
  • Mirador norte El punto más alto de la muralla tiene las mejores vistas sobre el Cáucaso y el valle; al atardecer la luz es especialmente buena.

Cómo llegar

Desde Tiflis hay marshrutkas que salen de la estación de Samgori hasta Sighnaghi, con una duración de unas dos horas (unos 8-10 lari). También se puede ir en taxi o coche de alquiler por la autopista de Kakheti. Dentro de la región, Sighnaghi está bien conectada con Telavi (unos 35 km) y con el monasterio de Bodbe, a 2 km. No hay tren.

Mejor época para visitar

Septiembre y octubre son los meses más populares por la vendimia: el ambiente es festivo y los precios suben. Mayo y junio ofrecen el paisaje más verde y menos turistas. El verano es cálido pero no extremo gracias a la altitud; en julio y agosto el valle se pone neblinoso por las mañanas. El invierno puede traer nieve que hace atractivo el paisaje pero cierra algunas bodegas y servicios.

Más información