Calle Nizami
Nizami küçəsi
El paseo principal de Bakú: dos kilómetros de fachadas del siglo XIX, terrazas de café y vida urbana entre la ciudad amurallada y el centro moderno.
Ubicación en el Cáucaso
Descripción
La calle Nizami es el eje donde el Bakú de siempre y el de ahora se mezclan sin demasiado esfuerzo. El tramo parcialmente peatonal mide unos dos kilómetros y va desde la estación de metro Sahil hasta los alrededores del Teatro de Ópera y Ballet de Bakú. A cualquier hora hay gente: grupos de jóvenes con auriculares, turistas consultando el móvil, familias con carricoches y empleados de los bancos y ministerios cercanos que salen a comer. El suelo de adoquines irregulares obliga a mirar dónde pisas.
Las fachadas de piedra caliza color crema del siglo XIX y principios del XX son el elemento que da carácter a la calle Nizami. Muchas conservan balcones de hierro forjado y cornisas con ornamentación ecléctica, herencia del período de la primera fiebre del petróleo, cuando Bakú atrajo a arquitectos de toda Europa y Rusia. Entremezcladas con esas fachadas hay marcas internacionales, restaurantes con terraza, heladerías y alguna tienda de artesanía. El café en las terrazas de Nizami cuesta entre 4 y 7 manats, bastante más que en barrios como Sovetski o Narimanov.
De noche la calle Nizami se ilumina con farolas de estilo clásico y el ambiente se anima más: música que sale de los bares, grupos reunidos en las terrazas hasta tarde. En verano las terrazas funcionan hasta la madrugada, y el calor seco de Bakú hace que la noche sea la hora más llevadera para pasear. No tiene grandes monumentos propios, pero funciona bien como punto de partida para explorar el centro histórico y entender cómo vive la ciudad.
Historia
La calle Nizami nació con la expansión urbana de Bakú a finales del siglo XIX, cuando la riqueza del primer auge petrolero desbordó los muros de la ciudad amurallada. Durante la dominación rusa se llamó Torgovaya —calle Comercial— y concentraba comercios, hoteles y sedes de compañías petroleras. Con la sovietización fue rebautizada en honor al poeta medieval Nizami Ganjavi, nacido en la región azerbaiyana en el siglo XII y figura central de la literatura en lengua persa. Los edificios que la flanquean reflejan ese cosmopolitismo singular de la Bakú petrolera, donde convivían azerbaiyanos, rusos, armenios, iraníes y europeos de negocios, todos dejando huella en la arquitectura ecléctica que todavía se conserva hoy.
Qué ver y hacer
- Fachadas de piedra caliza del siglo XIX Los edificios con ornamentación ecléctica, balcones de hierro forjado y cornisas trabajadas son el verdadero valor de la calle. Los mejor conservados están en el tramo central, entre la estación Nizami y la plaza Fountains.
- Plaza Fountains (Fontan Meydanı) Conectada lateralmente con la calle Nizami, es el punto de reunión más concurrido del centro: fuentes, bancos y una animación constante que se prolonga bien entrada la noche.
- Tramo peatonal central La sección entre Sahil y la plaza Fountains concentra las mejores terrazas y la mayor densidad de gente. Los fines de semana por la tarde es cuando más ambiente hay.
- Galerías de arte contemporáneo Varios espacios pequeños con obra de artistas azerbaiyanos contemporáneos ocupan plantas bajas y entrepisos de los edificios históricos a lo largo de la calle y en callejuelas adyacentes.
- Icheri Sheher (Ciudad Amurallada) El extremo oeste de la calle Nizami desemboca a pocos minutos a pie de las puertas de la ciudad amurallada, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, con la Torre de la Doncella y el Palacio de los Shirvanshah.
Galería de fotos
Cómo llegar
La calle Nizami cruza el centro de Bakú y tiene acceso directo desde tres estaciones de metro: Sahil, Icheri Sheher y Nizami. Desde el aeropuerto Heydar Aliyev, el taxi cuesta entre 20 y 35 manats (12-20 USD aproximadamente) según la hora; el autobús exprés conecta con la red de metro. Desde cualquier punto del centro histórico se llega caminando en menos de diez minutos.
Mejor época para visitar
La calle Nizami se recorre todo el año, pero la primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) ofrecen las condiciones más cómodas: entre 18 y 25 grados y luz agradable por la tarde. El verano es caluroso, con máximas de 35-38 grados; a mediodía la calle, sin apenas sombra, resulta sofocante. Lo mejor entonces es salir a partir de las 19:00, cuando refresca y las terrazas se llenan. El invierno es suave para la región: rara vez baja de 0 grados.