Ciudad balneario azerbaiyana célebre por sus baños en petróleo crudo naftalénico, utilizados con fines terapéuticos para articulaciones y piel desde el siglo XIX.

Ubicación en el Cáucaso

Descripción

Naftalán es un destino que cuesta describir sin sonar extravagante: una ciudad construida alrededor de la práctica de bañarse en petróleo. No en cualquier petróleo, sino en el naftalan, un crudo local de composición atípica con alto contenido en naftalenos y prácticamente sin hidrocarbonos ligeros, que los médicos azerbaiyanos y soviéticos usaron durante décadas para tratar enfermedades reumáticas, dermatológicas y neurológicas.

Los sanatorios, algunos de arquitectura soviética monumental y otros más modernos, son el eje de la ciudad. Un baño consiste en sumergirse en una bañera de petróleo calentado a unos 37 grados durante ocho o diez minutos bajo supervisión médica. El olor es el esperado: a gasolinera, persistente y que se queda en la piel durante horas aunque se duche después. Los visitantes vienen principalmente por tratamiento médico, no por turismo convencional.

Fuera de los sanatorios, Naftalán tiene poco que ofrecer: algunas calles con tiendas, un parque central y un pequeño museo del petróleo que exhibe una colección de muletas y sillas de ruedas dejadas por pacientes que afirman haberse curado. Si se va sin un programa de tratamiento, un día es suficiente.

Historia

El petróleo de Naftalán fue mencionado por primera vez en textos europeos del siglo XIII cuando Marco Polo lo describió como un aceite útil para enfermedades de la piel y para los camellos. El primer sanatorio moderno fue fundado a finales del siglo XIX por el empresario alemán Egon Hübner, quien reconoció el potencial terapéutico del crudo local. Durante la época soviética la ciudad se convirtió en un destino de tratamiento para trabajadores de toda la URSS, con decenas de sanatorios en funcionamiento simultáneo. Tras la independencia algunos cerraron, pero varios han sido reformados y siguen operando.

Qué ver y hacer

  • Baños de petróleo naftálnico La experiencia central: bañera de crudo caliente, supervisión médica, olor persistente. Se reserva en los sanatorios con antelación.
  • Museo del Petróleo de Naftalán Exhibición con la historia del lugar y la famosa colección de muletas y ortopedias dejadas por pacientes como testimonio de sus mejorías.
  • Sanatorio Galasneft Uno de los más conocidos; arquitectura soviética con renovaciones modernas y programa completo de tratamientos.
  • Parque central El paseo arbolado del centro de la ciudad donde los pacientes en tratamiento dan sus caminatas diarias prescritas.
  • Entorno de los campos petrolíferos En las afueras hay pozos de extracción visibles; el paisaje industrial tiene cierto interés documental.

Cómo llegar

Naftalán está a unos 340 km al oeste de Bakú, cerca de Goygol. Desde Bakú hay autobuses desde la estación central (unas 5-6 horas). En coche se toma la autopista M1 hacia Ganja y luego se desvía hacia el sur. El tren Bakú-Ganja para en Goygol, desde donde hay taxis a Naftalán (unos 20 km). La mayoría de los visitantes que van por tratamiento llegan con reserva de sanatorio que incluye el traslado.

Mejor época para visitar

Los sanatorios funcionan todo el año, aunque la primavera y el otoño son las épocas preferidas para los tratamientos: el clima es templado y los desplazamientos son más agradables. El verano puede ser muy caluroso en esta zona interior de Azerbaiyán, con temperaturas que superan los 35 grados. El invierno es frío pero no extremo. No es un destino de turismo estacional en sentido clásico: la demanda depende más de las necesidades médicas de los visitantes que del calendario.