Complejo monástico rupestre en el semidesierto de Kakheti, tallado directamente en la roca de la estepa, a caballo entre la frontera de Georgia y Azerbaiyán.

Descripción

La carretera hacia David Gareja cruza durante la última hora la estepa de Kakheti: sin árboles, con arbustos bajos, polvo y una monotonía que hace que el complejo monástico aparezca de forma inesperada al doblar un repecho. La roca calcárea color arena tiene cuevas excavadas a distintas alturas, algunas de ellas con frescos medievales todavía visibles a pesar del tiempo y los daños sufridos. Hay monjes viviendo en el monasterio de Lavra, el principal del complejo, y el sonido de los rezos matutinos se escucha desde el patio exterior.

El recorrido habitual sube desde Lavra hasta la cresta que divide Georgia y Azerbaiyán —la frontera discurre exactamente por aquí, con cierta ambigüedad histórica— desde donde se ve la estepa azerbaiyana al este y el paisaje de Kakheti al oeste. En la ladera azerbaiyana están algunas de las celdas con frescos mejor conservados, en la zona conocida como Udabno. El acceso a esa parte ha sido en ocasiones objeto de tensión diplomática entre los dos países; conviene informarse del estado de la situación antes de visitar.

Es un destino de día completo desde Tiflis: la carretera son unos 65 km pero la última parte es pista de tierra, y hay que calcular tiempo para subir a la cresta, ver los frescos y volver. No hay servicios en el lugar más allá de algún puesto de agua y recuerdos en el aparcamiento.

Historia

El monasterio fue fundado en el siglo VI por David Garejeli, uno de los trece padres sirios que evangelizaron Georgia. Las celdas rupestres se fueron ampliando durante los siglos siguientes, y el complejo llegó a tener varios centenares de monjes en su época de mayor actividad. Fue destruido varias veces por invasiones mongolas y persas y reconstruido siempre. Durante el período soviético los frescos sufrieron daños por uso militar de la zona como campo de tiro. Hoy el monasterio de Lavra funciona como comunidad religiosa activa.

Qué ver y hacer

  • Monasterio de Lavra El complejo principal con la iglesia rupestre, el refectorio excavado en la roca y las celdas de los monjes; la comunidad religiosa sigue activa y recibe visitantes.
  • Subida a la cresta El sendero de unos 45 minutos sube hasta el límite de la frontera con vistas sobre la estepa en ambas direcciones.
  • Frescos de Udabno Las pinturas medievales de la ladera azerbaiyana, accesibles desde la cresta; los mejores conservados muestran escenas de la vida de Cristo y figuras de santos.
  • Monasterio de Dodo A unos 20 minutos andando desde Lavra, un segundo complejo algo más tranquilo y menos visitado.
  • Estepa de Kakheti El paisaje árido de la zona es en sí mismo un atractivo poco habitual para Georgia: tortugas de estepa, águilas y plantas aromáticas que perfuman el aire seco.

Cómo llegar

David Gareja está a unos 65 km al sureste de Tiflis. No hay transporte público regular; la opción más fácil es un tour organizado desde Tiflis (desde 25-30 lari en transporte compartido) o alquilar coche. Los últimos 15-20 km son pista de tierra que requiere un vehículo con algo de altura. Desde Sighnaghi en Kakheti hay también acceso por otra carretera secundaria. El complejo se puede combinar con una visita a los viñedos de Kakheti.

Mejor época para visitar

La primavera (abril-mayo) es la mejor época: la estepa tiene algo de verde, la temperatura es agradable y los frescos se ven bien con la luz de la mañana. Evitar el verano si es posible: el calor en la estepa puede superar los 38-40 grados y la pista de tierra levanta polvo. Septiembre y octubre son buenos: menos calor y luz de otoño. En invierno la pista puede estar embarrada y los accesos complicados tras las lluvias.

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