Monasterio del siglo VI en Kajetia, entre viñedos, con los restos de una de las primeras academias medievales del Cáucaso.

Ubicación en el Cáucaso

Descripción

El camino hacia el Monasterio de Ikalto discurre entre hileras de viñedos y huertos de nuez, a pocos kilómetros de Telavi. Al llegar al recinto lo que sorprende es la escala humana del lugar: no hay autobuses de turistas ni puestos de souvenirs en la entrada, solo un pequeño aparcamiento de tierra y un muro bajo de piedra que delimita el conjunto. A diferencia de la más visitada Catedral de Alaverdi, aquí el silencio es casi completo incluso a media mañana.

El recinto incluye varias iglesias de distintas épocas —algunas muy deterioradas— y los restos de la academia medieval del siglo XII: una serie de edificios bajos de piedra rojiza que contrastan con el verde que los rodea. La Iglesia de la Transfiguración, del siglo VI, tiene el interior oscuro y fresco incluso en agosto; algunas lápidas labradas en el suelo pasan casi inadvertidas bajo los pies. El olor a incienso y cera de vela es constante, señal de que el lugar sigue en uso litúrgico activo.

Los viñedos que rodean el Monasterio de Ikalto pertenecen en parte a bodegas privadas y en parte a la propia comunidad religiosa. En temporada de vendimia, entre finales de septiembre y octubre, el aire huele a mosto y los tractores pasan cargados de uva por la carretera cada pocos minutos. La entrada al recinto es gratuita; se agradece una contribución voluntaria en la caja junto a la puerta de la iglesia.

Historia

El Monasterio de Ikalto fue fundado en el siglo VI por uno de los Padres Sirios, los monjes que evangelizaron Georgia. En el siglo XII el poeta y filósofo Ioane Petritsi enseñó aquí, y el conjunto albergó una academia que impartía teología, filosofía, retórica y ciencias. Esta institución, contemporánea de la famosa escuela de Gelati, convirtió a Ikalto en uno de los centros intelectuales del reino de Georgia bajo la reina Tamar. Los mongoles destruyeron gran parte del complejo en el siglo XIII. Lo que se ve hoy es una mezcla de construcciones originales y reconstrucciones de distintas épocas, con las ruinas de la academia en estado de consolidación visible.

Qué ver y hacer

  • Iglesia de la Transfiguración La iglesia principal, del siglo VI, de nave única. Interior oscuro y fresco, con inscripciones en lápidas del suelo y una atmósfera muy distinta a los templos más restaurados de la región. En uso litúrgico activo.
  • Restos de la Academia Medieval Las ruinas de los edificios escolares del siglo XII son la parte más singular del conjunto. Hay paneles explicativos básicos; el estado es de ruina consolidada, sin barandillas ni reconstrucción museográfica.
  • Iglesia de la Trinidad Edificio más pequeño dentro del recinto, del siglo IX, con algunos fragmentos de fresco todavía visibles en el muro norte. Vale detenerse un momento.
  • Bodega y kvevris del monasterio Cerca de la entrada hay un espacio donde la comunidad guarda sus propias kvevris —tinajas de barro enterradas para fermentar vino—. En temporada de vendimia a veces se puede observar el proceso.
  • Viñedos circundantes Los caminos de tierra que bordean el recinto de Ikalto entre viñas son cortos pero agradables, especialmente en otoño, cuando las hojas viran al amarillo y al rojo.

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Cómo llegar

El Monasterio de Ikalto está a unos 10 km al oeste de Telavi, capital de Kajetia. Desde Telavi hay taxis locales disponibles por unos 10-15 lari ida y vuelta con espera. En coche propio la carretera está asfaltada y bien señalizada. Desde Tiflis, Telavi queda a unos 70 km por la autopista de Kajetia; Ikalto se visita habitualmente en combinación con Telavi y el Monasterio de Alaverdi, a 15 km al noreste.

Mejor época para visitar

Mayo, junio y septiembre son los mejores meses para visitar el Monasterio de Ikalto. En primavera el verde de los viñedos recién brotados contrasta con la piedra oscura del recinto. En otoño, durante la rtveli o vendimia georgiana, el ambiente de toda la zona de Kajetia es especialmente activo. Julio y agosto son calurosos en el valle, con temperaturas de hasta 35 °C; el monasterio ofrece sombra, pero conviene llegar antes de las 11 h. En invierno el acceso puede complicarse con nieve.

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