El gran repositorio de manuscritos armenios en Ereván, con más de 23.000 códices medievales que hacen de este edificio un archivo vivo de la cultura armenia.

Ubicación en el Cáucaso

Descripción

El Matenadaran ocupa el extremo norte de la avenida Mesrop Mashtots, sobre una colina desde la que se ve el centro de Ereván. El edificio, de toba volcánica rosada, tiene el aspecto de un templo laico: escalinata amplia, figuras de sabios armenios en las hornacinas de la fachada y una sensación de peso histórico antes de cruzar la puerta. Dentro huele a papel viejo y a ese silencio particular de los archivos.

Los manuscritos expuestos en las vitrinas son el núcleo de la visita. Algunos tienen iluminaciones —miniaturas con colores todavía intensos después de setecientos u ochocientos años— que muestran escenas del Evangelio, calendarios astronómicos o mapas del mundo conocido en la Edad Media. No es necesario leer armenio medieval para detenerse ante ellos; la calidad artesanal habla sola. Hay piezas que sí requieren explicación para entender su importancia histórica, y la audioguía o un guía local añaden bastante.

La visita dura entre una y dos horas según el interés. La tienda junto a la salida vende reproducciones en papel de buena calidad, libros de historia armenio-medieval y algunas piezas de calidad. El Matenadaran está a unos veinte minutos a pie desde la plaza de la República por la avenida Mashtots.

Historia

La palabra matenadaran significa 'lugar de manuscritos' en armenio clásico. Las colecciones de manuscritos armenios existían desde la Edad Media en monasterios de toda la región, pero muchos fueron destruidos durante las invasiones mongolas y otomanas. El repositorio actual se fundó en 1959 como instituto de investigación soviético para centralizar y preservar los manuscritos que habían sobrevivido dispersos. La colección incluye textos en una veintena de idiomas —árabe, persa, griego, siríaco— además del armenio, lo que refleja el papel de los scriptoria armenios como centros de traducción y transmisión del saber en el Cáucaso medieval.

Qué ver y hacer

  • Sala de exposición permanente Unas 60 piezas rotativas entre las más representativas del fondo: evangeliarios iluminados, tratados científicos y documentos históricos. La selección cambia parcialmente cada temporada.
  • Manuscrito de Mush Un evangeliario del siglo XIII de dimensiones fuera de lo común —pesa más de 27 kilos— con ilustraciones de gran detalle; su historia de traslado y salvación durante el genocidio de 1915 forma parte del relato.
  • Obras de Mesrop Mashtots El inventor del alfabeto armenio en el siglo V tiene aquí una presencia central, con copias de sus trabajos y documentos relacionados con la creación del sistema de escritura.
  • Sección de cartografía medieval Mapas del mundo árabe y armenio de los siglos XII-XV que muestran cómo se concebía la geografía del Cáucaso y Oriente Próximo antes de la cartografía moderna.
  • Fachada y estatuas exteriores Las figuras de la escalinata representan a Mesrop Mashtots y a varios eruditos medievales armenios; la vista desde la escalinata hacia el Ararat en días despejados justifica subir aunque sea un momento.

Cómo llegar

El Matenadaran está en el extremo norte de la avenida Mesrop Mashtots, a unos 20 minutos a pie desde la plaza de la República. Desde el aeropuerto Zvartnots se llega a Ereván en autobús 116 o en taxi (unos 1.500-2.000 drams). El museo abre de martes a sábado de 10:00 a 17:00; cerrado los lunes. La entrada cuesta unos 1.500 drams; la audioguía en español no siempre está disponible, conviene verificar antes.

Mejor época para visitar

El Matenadaran es un museo de interior, así que la época del año importa menos que para otros destinos armenios. Dicho esto, Ereván en primavera y otoño tiene un clima muy agradable para combinar la visita con paseos por la ciudad. En verano el calor en la calle puede superar los 35 grados y el interior del museo ofrece una pausa fresca. En invierno el frío es real —puede llegar a -10 grados— pero el museo funciona con normalidad.