Conjunto monástico del siglo XIII entre bosques de Tavush, con una gavit cubierta de relieves de animales y un silencio casi constante.

Ubicación en el Cáucaso

Descripción

El monasterio de Makaravank está en una ladera boscosa de la región de Tavush, en el noreste de Armenia. La señalización desde la carretera principal no siempre es clara, así que conviene tener las coordenadas descargadas antes de salir de Ijevan. Al llegar, el conjunto —tres iglesias y una gavit (nártex)— aparece entre hayas y robles, con musgo que crece sobre las piedras de las partes en ruinas y pájaros que se escuchan constantemente desde el interior.

Lo que más detiene a quienes visitan Makaravank es la decoración de la gavit: los relieves que recubren arcos y paredes muestran serpientes, aves y leones entrelazados con motivos vegetales. Algunos están en buen estado; otros han perdido detalle con los siglos. A media mañana, la luz que entra por las ventanas de la cúpula proyecta sombras oblicuas sobre esos frisos y hace que valga la pena esperar un momento antes de seguir.

No hay tiendas ni restaurantes cerca del monasterio de Makaravank. La mayor parte de los días el recinto está vacío o con algún grupo local los fines de semana. Conviene llevar agua, calzado con agarre para el suelo irregular y tiempo suficiente para recorrer también las ruinas del perímetro, que dan una idea del tamaño original del conjunto.

Historia

El monasterio de Makaravank fue fundado en el siglo XII y ampliado principalmente durante el siglo XIII, en el período de esplendor de los reinos armenios del noreste. Los relieves de la gavit son obra de una escuela de cantería local que floreció en Tavush durante esa época, con un vocabulario decorativo propio que combina influencias georgianas y persas con la tradición arquitectónica armenia. El conjunto fue activo hasta los siglos XVII–XVIII y cayó en abandono parcial después; algunas restauraciones menores se realizaron en época soviética y, de forma más limitada, en décadas recientes.

Qué ver y hacer

  • Gavit con relieves de animales El nártex es la parte más elaborada del conjunto: frisos con serpientes, aves y leones recorren los arcos en un estilo que mezcla iconografía cristiana con motivos orientales, característico de la escuela de Tavush del siglo XIII.
  • Iglesia principal La nave central tiene proporciones clásicas de la arquitectura religiosa armenia medieval; varios jachkares (cruces de piedra tallada) están integrados en los muros exteriores e interiores.
  • Ruinas del perímetro Partes del monasterio de Makaravank están en ruinas parciales cubiertas de musgo y vegetación. Recorrerlas permite hacerse una idea del tamaño original del conjunto y encontrar detalles arquitectónicos dispersos entre la hierba.
  • Bosque de hayas y robles El entorno forestal forma parte de la visita: el dosel es denso, el suelo siempre húmedo, y en otoño los colores de las hojas contrastan con la piedra oscura del edificio.

Galería de fotos

Vista del monasterio de Makaravank entre el bosque de Tavush, Armenia

Cómo llegar

El monasterio de Makaravank está a unos 160 km al noreste de Ereván, cerca de la ciudad de Ijevan. Desde Ereván hay marshrutkas hasta Ijevan (unas 2,5 horas); desde allí se necesita un taxi para llegar al monasterio (20–30 minutos por carretera forestal). En coche propio desde Ereván son unas 2 horas por la carretera M4. Se puede combinar en un mismo día con el monasterio de Haghartsin y el de Goshavank, ambos en la misma región.

Mejor época para visitar

La primavera (mayo–junio) y el otoño (septiembre–octubre) son las mejores épocas para visitar el monasterio de Makaravank: el bosque de Tavush está en su momento más vistoso y las temperaturas son agradables. El verano es cálido pero más fresco que en el centro de Armenia. En invierno puede haber nieve y la carretera de acceso puede estar en mal estado. Los relieves de la gavit se aprecian mejor con la luz lateral de la mañana.

Foto: Raffi Kojian · CC BY-SA 3.0