Pequeña ciudad entre las montañas de Talysh en el sur de Azerbaiyán, conocida por su clima húmedo de bosque, la longevidad inusual de sus habitantes y los senderos entre aldeas talysh.

Ubicación en el Cáucaso

Descripción

Lerik está a unos 70 km al este de Lankarán, subiendo por una carretera que serpentea entre bosques húmedos y niebla permanente. A 1.000 metros de altitud, la temperatura es unos diez grados más fresca que en la costa del Caspio, y la vegetación cambia: robles, nogales y plantas que recuerdan más a los Cárpatos que al Cáucaso árido. Es una ciudad pequeña y tranquila, con pocas instalaciones turísticas pero con un paisaje de montaña que merece el desvío.

Lerik ganó una cierta notoriedad en los años soviéticos porque el distrito tenía una proporción anormalmente alta de personas que superaban los 100 años de edad. El fenómeno fue suficientemente llamativo para que se instalara aquí un Museo de los Longevos, con registros de personas de más de 110 años. Los científicos nunca llegaron a un acuerdo sobre si la longevidad era real o debida a errores en los registros civiles de la época.

Los alrededores del distrito tienen aldeas talysh repartidas entre los bosques, accesibles por caminos sin asfaltar. Caminar entre ellas, con el sonido del agua en los barrancos y las casas de madera entre los árboles, es la actividad principal del lugar. No hay mucha infraestructura: algún hotel básico y casas de huéspedes.

Historia

El distrito de Lerik fue históricamente parte del territorio talysh, una comunidad de habla irania que habitó las montañas del sur del Cáucaso desde tiempos medievales. El Janato de Talysh, centrado en Lankarán, incluía estas montañas como su zona interior. Durante la época soviética la región fue colectivizada y algunos de sus habitantes registrados en los censos llamaron la atención por las edades declaradas. El bosque de Hirkan, que se extiende por parte del territorio de Lerik, conserva flora de origen terciario y fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2019.

Qué ver y hacer

  • Museo de los Longevos Un pequeño museo en la ciudad con registros y fotografías de habitantes del distrito que según los documentos vivieron más de cien años; curioso e improbable a la vez.
  • Bosques de Talysh Los senderos entre Lerik y las aldeas del distrito atraviesan bosques de hoja caduca con robles, olmos y otras especies de la flora terciaria relicta.
  • Aldeas talysh Pequeños pueblos dispersos entre los bosques con casas de madera y poca actividad turística; los habitantes hablan talysh, aunque casi todos conocen también el azerbaiyano.
  • Reserva Natural de Girkan Parte de la reserva de bosque de laurel declarada Patrimonio UNESCO está en el distrito de Lerik; el acceso requiere permiso y preferiblemente guía.
  • Vistas a la costa del Caspio En días despejados, desde las alturas del distrito se divisa la franja costera del Caspio al oeste.

Cómo llegar

Lerik está a unos 340 km al sur de Bakú y a unos 70 km al este de Lankarán. Desde Bakú lo más práctico es ir primero a Lankarán en autobús o marshrutka (4-5 horas) y desde allí tomar un taxi o marshrutka local hasta Lerik (1-1,5 horas). La carretera está asfaltada pero con muchas curvas. No hay vuelos ni trenes directos a Lerik. Un coche alquilado desde Bakú que pase por Lankarán es la opción más flexible.

Mejor época para visitar

La zona tiene clima húmedo durante todo el año: la niebla y la lluvia son frecuentes en otoño e invierno. Los veranos son frescos y agradables (18-24 grados en la ciudad), en contraste con el calor de la costa. La primavera es húmeda pero el bosque está en su mejor momento. El invierno puede traer nieve, aunque no es regular. En cualquier época conviene llevar ropa impermeable y buen calzado para los caminos de barro.