Monasterio armenio del siglo XIII entre bosques de Vayots Dzor, con khachkares bien conservados y sin prácticamente ningún visitante.

Ubicación en el Cáucaso

Descripción

Para llegar al monasterio de Spitakavor hay que dejar la carretera principal de Vayots Dzor y seguir una pista de tierra entre bosques de roble y haya durante varios kilómetros. No hay señal visible desde lejos. El monasterio aparece en un claro a media ladera, con los muros de toba rojiza en pie, el techo de la iglesia principal aguantando y una fila de jachkares —cruces de piedra tallada— adosados al muro exterior este. La sensación al llegar es de un lugar que se conserva por inercia más que por intervención activa.

No hay monjes residentes ni ningún servicio. La iglesia principal suele estar cerrada con llave, pero las ventanas laterales permiten ver el interior: una sala oscura con restos de frescos en las paredes y el suelo de losas irregulares. Lo que más justifica el desvío es la calidad de los jachkares del siglo XIII que rodean el ábside —algunos con motivos de entrelazado muy elaborados— y el silencio completo del bosque circundante, que en días de semana es total.

Conviene llevar agua, calzado con agarre para el suelo húmedo y un vehículo con buena altura libre. Spitakavor se combina bien con el monasterio de Noravank, a menos de 20 km por pista forestal, y con una parada en el pueblo de Areni para ver la iglesia Surb Astvatsatsin y las bodegas locales.

Historia

El nombre Spitakavor significa «el blanco» en armenio antiguo, en referencia probable a la claridad de la toba local antes de que los líquenes la oscurecieran con el tiempo. El monasterio de Spitakavor fue construido en el siglo XIII bajo el patrocinio de los príncipes Orbelian, la misma familia que financió el cercano monasterio de Noravank. La iglesia fue dedicada a la Virgen y funcionó como centro religioso de una comunidad local hasta que las invasiones del siglo XIV dejaron la región de Vayots Dzor despoblada. A diferencia de otros conjuntos monásticos armenios, Spitakavor nunca fue objeto de restauración sistemática, lo que le otorga un aspecto más próximo al original aunque también más vulnerable.

Qué ver y hacer

  • Iglesia principal La nave de toba rojiza con ábside semicircular conserva la estructura original del siglo XIII con muy pocas alteraciones. El interior, visible desde las ventanas laterales, tiene restos de frescos y una austeridad característica de la arquitectura religiosa armenia medieval.
  • Jachkares del ábside Un conjunto de jachkares con motivos de entrelazado y palmeta, algunos de factura muy elaborada, adosados al muro exterior este de la iglesia de Spitakavor. Son de los mejor conservados de la región de Vayots Dzor.
  • Restos de la gavit Los muros parciales del antiguo pórtico de entrada permiten reconstruir mentalmente la escala original del conjunto y dan idea de la comunidad que lo usaba.
  • Bosque de robles y hayas El entorno forestal que rodea el monasterio de Spitakavor tiene un dosel denso que en otoño toma colores cálidos; el silencio es casi constante entre semana.

Galería de fotos

Vista del monasterio de Spitakavor entre el bosque de Vayots Dzor, ArmeniaJachkares del siglo XIII en el muro exterior del monasterio de Spitakavor

Cómo llegar

El monasterio de Spitakavor está en las montañas al norte de la carretera principal de Vayots Dzor, a unos 15 km de Yeghegnadzor. El acceso requiere un vehículo con buena altura libre; la pista de tierra puede estar embarrada en primavera. No hay transporte público hasta el monasterio. Desde Ereván, la opción más práctica es alquilar coche o contratar un taxi desde Yeghegnadzor para el día. El trayecto desde Yeghegnadzor dura unos 20–25 minutos por pista forestal.

Mejor época para visitar

La primavera (mayo–junio) es la mejor época para visitar el monasterio de Spitakavor: el bosque de Vayots Dzor está verde, las temperaturas rondan los 15–20 °C y la pista de acceso suele estar seca. En verano el bosque da sombra y la visita es agradable, aunque la pista puede tener polvo. El otoño ofrece los colores del follaje de robles y hayas. En invierno la pista puede quedar cubierta de nieve e intransitable para vehículos normales.

Foto: Soghomon Matevosyan · CC BY-SA 4.0