Khndzoresk
Խնձորեսկ
Antiguo pueblo troglodita en un cañón de Syunik, Armenia, con cientos de cuevas excavadas en la roca y un puente colgante que cruza el barranco a 63 metros de altura.
Ubicación en el Cáucaso
Descripción
Khndzoresk está en el fondo visual de un cañón que se abre sin previo aviso a unos pocos kilómetros de la ciudad de Goris. Desde el aparcamiento en el borde superior, la vista hacia abajo muestra la escala del antiguo asentamiento: centenares de huecos oscuros en las paredes de roca beige y rojiza, algunos con ventanas rectangulares recortadas, otros apenas distinguibles de las oquedades naturales. El viento de Syunik silba entre los salientes de piedra.
El puente colgante que cruza el barranco de un lado al otro, a unos 63 metros sobre el cauce seco, es el punto más fotografiado del lugar. Tiene 160 metros de longitud y se mueve lo suficiente bajo los pies como para que algunos visitantes decidan no cruzarlo. En el otro lado del puente hay cuevas más grandes que en su momento sirvieron como iglesias, establos y viviendas; algunas tienen khachkares (cruces de piedra) grabadas en las paredes interiores.
El asentamiento estuvo habitado hasta mediados del siglo XX; las últimas familias dejaron las cuevas en los años 50 y se trasladaron al pueblo nuevo construido en la meseta. Hoy el acceso es libre y gratuito; hay un café básico en el aparcamiento y vendedores de miel y fruta seca de la región. El recorrido completo lleva entre una hora y media y dos horas.
Historia
Khndzoresk tuvo su mayor esplendor entre los siglos XVII y XIX, cuando era uno de los núcleos de población más grandes de la región de Syunik, con varios miles de habitantes distribuidos en cuevas naturales y excavadas. La posición en el cañón ofrecía protección frente a las incursiones persas y otomanas que asolaron el sur de Armenia durante esos siglos. Los habitantes mantenían iglesias activas, molinos y una comunidad organizada dentro del barranco. La evacuación a la meseta superior fue parte del proceso de modernización soviética que consideró las cuevas inhabitables.
Qué ver y hacer
- Puente colgante Estructura de 160 metros sobre el barranco principal; cruza a 63 metros de altura y se balancea con el peso de los visitantes, lo que disuade a quien tenga vértigo.
- Cuevas del sector occidental Las más accesibles desde el puente; algunas tienen inscripciones en armenio antiguo y nichos para velas en las paredes, señal de uso religioso.
- Iglesia rupestre de San Hripsimé Excavada en la roca, con restos de enlucido interior; los khachkares tallados en la entrada tienen decoración geométrica característica de Syunik.
- Mirador del borde del cañón El punto de inicio del descenso ofrece la perspectiva más completa del conjunto; mejor a primera hora de la mañana cuando la luz entra de frente.
- Sendero del fondo del cañón Un camino lleva al cauce seco donde el cañón se estrecha; desde abajo la escala de las paredes de roca y las cuevas es diferente y más íntima.
Cómo llegar
Khndzoresk está a unos 8 km de Goris, la capital regional de Syunik. Desde Goris hay taxis locales que llevan al aparcamiento por unos 1.500-2.000 drams. En coche propio, la carretera está bien señalizada desde la salida de Goris hacia el este. Desde Ereván son unos 240 km (unas 3,5-4 horas) por la autopista M2 y la carretera regional a través de Vayk y Kapan. Muchos viajeros combinan la visita con el monasterio de Tatev, a 30 km al suroeste.
Mejor época para visitar
La mejor época es de mayo a octubre. En primavera el cañón está verde y el aire fresco, con temperaturas de 15-22 grados. El verano en Syunik no es tan caluroso como en el centro de Armenia; julio y agosto rondan los 28 grados al mediodía y las noches son frescas. En otoño los colores de la vegetación en el cañón son vistosos. En invierno la carretera puede quedar cortada por nieve o hielo y el camino al puente se vuelve resbaladizo.