Yacimiento arqueológico del III milenio a.C. en Ereván con restos de la cultura Kura-Araxes y museo in situ.

Ubicación en el Cáucaso

Descripción

El Asentamiento de Shengavit se encuentra en un barrio residencial al suroeste de Ereván, y llegar hasta allí ya implica cruzar manzanas de bloques soviéticos y calles tranquilas con poco movimiento peatonal. El sitio en sí es una explanada abierta donde los muros de piedra y adobe de varios milenios asoman apenas por encima del nivel de la calle moderna. La escala es modesta y honesta: no es Pompeya ni Göbekli Tepe, pero tiene la virtud de mostrar el trabajo arqueológico sin apenas filtros ni escenografía.

El museo adjunto guarda objetos recuperados directamente de las excavaciones del yacimiento de Shengavit: cerámicas de barro negro pulido con motivos geométricos propias de la cultura Kura-Araxes, herramientas de sílex, restos de granos carbonizados y figurillas antropomorfas de terracota. Las vitrinas son sencillas, los carteles están en armenio e inglés, y no hay cafetería ni tienda dentro del recinto. La luz natural entra por ventanas estrechas y da al espacio un tono sobrio que encaja con su contenido.

La visita completa lleva entre 45 minutos y una hora. Para quien tenga interés en la prehistoria del Cáucaso, el sitio resulta más instructivo que el Museo de Historia de Armenia, donde los mismos objetos aparecen sin contexto espacial. En Shengavit se puede ver exactamente el suelo donde se encontraron, lo que da una dimensión diferente a cada pieza.

Historia

El Asentamiento de Shengavit estuvo ocupado entre aproximadamente el 3200 y el 2500 a.C., durante la cultura Kura-Araxes, una de las primeras civilizaciones que se extendió por todo el Cáucaso meridional. Sus habitantes construyeron viviendas circulares y rectangulares de adobe sobre una colina que domina el río Hrazdan. Las excavaciones iniciadas en los años 1930 revelaron un centro de producción cerámica y metalúrgica con conexiones comerciales que alcanzaban Anatolia y Mesopotamia. Desde entonces, equipos armenios y estadounidenses han continuado los trabajos, convirtiendo a Shengavit en uno de los yacimientos de la Edad del Bronce mejor documentados del Cáucaso del Sur.

Qué ver y hacer

  • Área de excavación principal Los muros expuestos permiten leer la sucesión de capas de ocupación y la planta de varias viviendas de la Edad del Bronce Temprano. Se ven claramente los zócalos de piedra y los alzados de adobe.
  • Museo in situ de Shengavit Colección de cerámica negra pulida característica de la cultura Kura-Araxes, junto con herramientas de sílex, huesos de animales domésticos y objetos de uso cotidiano recuperados en el propio yacimiento.
  • Figurillas y sellos de terracota Pequeñas piezas de forma humana y animal que ofrecen pistas concretas sobre las prácticas rituales y simbólicas de la comunidad que habitó Shengavit.
  • Plataforma de observación Desde el borde del yacimiento, en días despejados, se distingue el perfil nevado del monte Ararat, el mismo volcán que dominaba el horizonte de quienes vivieron aquí hace cinco mil años.
  • Paneles explicativos Junto a las excavaciones hay carteles en armenio e inglés que explican las fases de ocupación del sitio y el sistema constructivo de las viviendas de la cultura Kura-Araxes.

Galería de fotos

Vista general del yacimiento arqueológico de Shengavit en Ereván, con muros de adobe de la cultura Kura-Araxes

Cómo llegar

El Asentamiento de Shengavit está en el barrio homónimo, al suroeste de Ereván. Desde el centro se llega en metro hasta la estación Shengavit (línea 1) y luego unos diez minutos a pie, o en taxi por unos 500–700 drams. El yacimiento abre de martes a domingo; cierra los lunes. La entrada es de pago aunque económica. Desde el aeropuerto Zvartnots no hay transporte público directo: lo más práctico es tomar un taxi hasta el centro y enlazar con el metro.

Mejor época para visitar

Al ser un sitio en gran parte al aire libre, lo mejor es evitar días de lluvia intensa. La primavera (abril–mayo) y el otoño (septiembre–octubre) ofrecen las condiciones más cómodas, con temperaturas de 15 a 22 grados. En verano el sol pega fuerte sobre la explanada sin sombra. En invierno puede haber barro o nieve en las excavaciones, aunque el museo interior de Shengavit permanece abierto.

Foto: Wikimedia Commons · Public Domain