Región central de Georgia con Kutaisi como capital: monasterios UNESCO, cuevas de Prometeo, vino ámbar y valles de colinas verdes.

Ubicación en el Cáucaso

Descripción

Imeretia es la región más poblada de Georgia fuera de Tiflis, y la mayoría de los viajeros la cruzan sin detenerse demasiado. Kutaisi, la capital regional, tiene un centro animado con terrazas de café en la plaza de Meskhishvili y un mercado cubierto donde el olor a especias y conservas caseras llena los pasillos estrechos. El tráfico del centro es caótico y algunos barrios muestran el desgaste de décadas industriales, pero los precios son notablemente más bajos que en Tiflis: comer bien en una qvevri-sakhli local puede costar menos de cinco lari por persona.

Los que van más allá de Kutaisi encuentran un paisaje de colinas suaves cubiertas de viñedos y nogales, valles con ríos de aguas verdes como el Rioni, y aldeas donde todavía se elabora vino en kvevri enterrados bajo tierra. El vino blanco de Imeretia —hecho con maceración semicarbónica durante pocos días— tiene un color ámbar ligero y una acidez viva, diferente al rkatsiteli de Kajetia; se vende directamente en casa de los productores por unos pocos lari el litro, sin etiqueta ni intermediarios.

La región también ofrece dos cuevas turísticas bien desarrolladas: Prometeo y Sataplia. La primera es la más conocida del país, con circuitos en barca subterránea e iluminación de colores que gusta o no según el gusto de cada uno. Sataplia es más pequeña y tiene huellas de dinosaurios fosilizadas en la roca caliza, un detalle que sorprende a adultos tanto como a niños. Más al oeste, el cañón de Okatse ofrece una pasarela sobre el vacío que añade algo de vértigo genuino a la jornada.

Historia

Imeretia fue el corazón del reino medieval homónimo, que mantuvo una existencia autónoma durante siglos tras la fragmentación del reino georgiano unificado. Sus reyes gobernaron desde Kutaisi, que había sido capital del antiguo reino de Cólquida —la tierra del vellocino de oro de la mitología griega—. La región resistió las invasiones otomanas y persas con variable éxito antes de integrarse en el Imperio ruso a principios del siglo XIX. Durante el período soviético se industrializó parcialmente con plantas de manganeso en Chiatura, y Kutaisi fue sede de importantes fábricas de automóviles. Hoy esa industria está en buena parte paralizada, y la ciudad busca un nuevo papel apoyándose en el turismo y en su aeropuerto internacional.

Qué ver y hacer

  • Monasterio de Gelati Patrimonio UNESCO del siglo XII, a 11 km de Kutaisi. Contiene frescos bien conservados en azules y ocres, y el mausoleo del rey David el Constructor. La entrada es libre; lleva ropa que cubra los hombros.
  • Monasterio de Motsameta Pequeño conjunto sobre un espolón rocoso que cae sobre el río Rioni, a pocos kilómetros de Gelati. La posición es más dramática que el interior, pero merece la parada combinada.
  • Cuevas de Prometeo El mayor sistema de cuevas de Georgia, cerca de Tskaltubo. Formaciones de estalactitas, lagos subterráneos y opción de recorrido en barca. La iluminación es algo teatral; mejor visitarlas entre semana para evitar las colas de verano.
  • Catedral de Bagrati En el centro de Kutaisi, sobre una colina con vistas a la ciudad. Declarada UNESCO, su restauración es polémica entre especialistas, pero el conjunto y las vistas compensan la visita.
  • Cañón de Okatse A unos 50 km de Kutaisi, pasarela metálica volada sobre un cañón profundo con el río abajo. Popular en verano; llega antes de las 10 h para tener tranquilidad y mejor luz.
  • Bodegas del valle del Rioni Productores pequeños en aldeas como Zestafoni y alrededores elaboran vino blanco ámbar en kvevri. Sin cita previa, basta llamar a la puerta.

Galería de fotos

Cómo llegar

El aeropuerto de Kutaisi (David el Constructor) recibe vuelos de bajo coste desde varias ciudades europeas. Desde Tiflis hay trenes regulares a Kutaisi —unas 3 horas— y marshrutkas frecuentes que tardan entre 3 y 3,5 horas saliendo de la estación de Didube. En coche desde Tiflis por la autopista E60 son unos 220 km. Desde Kutaisi se alquilan taxis para visitar los monasterios y las cuevas; la mayoría de los destinos quedan a menos de una hora.

Mejor época para visitar

Mayo y junio son los mejores meses: temperaturas entre 18 y 26 °C, viñas con brotes nuevos y carreteras despejadas. Septiembre y octubre traen la vendimia y la luz más dorada del año. Julio y agosto son calurosos —hasta 33 °C en el valle del Rioni— y las cuevas turísticas se llenan. El invierno en las zonas bajas de Imeretia es lluvioso y gris, pero las cuevas permanecen abiertas y hay muy poca gente.