Fortaleza de Narikala
ნარიყალა
Fortaleza medieval en la colina sobre el casco viejo de Tiflis, con murallas parcialmente en ruinas, una iglesia restaurada y las mejores vistas de la ciudad.
Descripción
La fortaleza de Narikala ocupa el promontorio rocoso que domina el casco viejo de Tiflis desde el sur. Se llega caminando desde Abanotubani o subiendo en el teleférico que parte del parque Rike; la subida a pie por el callejón que sube desde el barrio de los baños de azufre lleva unos veinte minutos y tiene unas vistas progresivas sobre los tejados y las cúpulas del barrio viejo que vale la pena hacer al menos una vez.
Las murallas están en parte en ruinas, lo que paradójicamente les da más carácter que si estuvieran completamente restauradas: los bloques de toba volcánica negra se alternan con remiendos de ladrillo de distintas épocas, y en varios puntos se puede ver el interior de las torres. En el recinto interior hay una iglesia de San Nicolás, reconstruida en los noventa después de que un terremoto la dañara gravemente en 1827.
La vista desde lo alto es la razón principal de la visita: hacia el norte se ve el casco viejo con sus balcones, las cúpulas de los baños y el río Mtkvari; hacia el sur, el barrio de Isani y las torres de Tiflis moderna. Al atardecer, cuando la luz cae lateral sobre los tejados, la vista hacia el norte es particularmente buena. Hay bastante gente en las murallas en cualquier hora del día en temporada turística.
Historia
La fortaleza tiene orígenes en el siglo IV o V, cuando los persas sasánidas construyeron las primeras defensas en el promontorio. A lo largo de los siglos fue ampliada y modificada por árabes, mongoles y persas safávidas, y cada ocupación dejó su capa de construcción. Los otomanos la usaron en el siglo XVII y los rusos la mantuvieron activa hasta el siglo XIX. El terremoto de 1827 y la explosión de un polvorín en el recinto causaron los daños que se ven hoy en las murallas del sector sur.
Qué ver y hacer
- Murallas norte Las mejor conservadas; permiten caminar sobre el adarve y ver Tiflis desde varios puntos distintos a lo largo del recorrido.
- Iglesia de San Nicolás Reconstruida en los noventa; el interior es sencillo y la atmósfera tranquila comparada con el trajín del exterior.
- Mirador sur Vista sobre el barrio de Isani y las torres modernas de Tiflis; contraste interesante con las vistas históricas del otro lado.
- Torres en ruinas Los sectores destruidos del sur tienen su propio atractivo; se puede explorar el interior de algunas torres y ver la estratigrafía de los muros.
- Vista nocturna La fortaleza no cierra al público y de noche las luces de Tiflis ofrecen una perspectiva diferente.
Cómo llegar
La fortaleza se puede alcanzar a pie desde el barrio de Abanotubani (20 minutos por cuesta empinada), por el teleférico desde el parque Rike (5 minutos, unos 2,5 lari) o por la calle que sube desde la avenida de la Revolución de las Rosas. La entrada al recinto de la fortaleza es gratuita. El metro más cercano es la estación Avlabari.
Mejor época para visitar
La fortaleza está abierta todo el año y es visitable en cualquier estación. La primavera y el otoño ofrecen temperaturas agradables para el paseo por las murallas. En verano hace calor pero la altura mitiga algo la temperatura; hay que hidratarse. En invierno la roca puede estar helada y resbaladiza en algunos puntos del recorrido. El atardecer es la hora más concurrida en temporada turística.