El circuito de F1 que serpentea entre murallas medievales en el centro de Bakú, con la sección más estrecha del calendario.

Ubicación en el Cáucaso

Descripción

El Gran Premio de Azerbaiyán se disputa desde 2016 en un trazado callejero que atraviesa el corazón de Bakú. La vuelta mide 6,003 kilómetros y resulta una combinación poco habitual: una recta larguísima junto al Bulevar del Caspio, donde los monoplazas superan los 340 km/h, seguida de un laberinto de callejones medievales donde apenas caben dos coches de frente. Ese contraste, en pocos kilómetros, define bien la ciudad entera.

El sector técnico discurre entre las murallas de Icheri Sheher, la ciudad vieja de Bakú. En algunos puntos el margen lateral no llega a dos metros: es la sección más estrecha de todo el campeonato. Los coches rozan piedra del siglo XIV a velocidades que en cualquier otro contexto resultarían absurdas. El ruido rebota entre los muros y llega amortiguado pero constante a las calles interiores del casco histórico.

Durante la semana del Gran Premio, habitualmente en abril o mayo, el centro de Bakú cambia de carácter por completo: tribunas temporales, cortes de tráfico prolongados, precios de hotel que se multiplican por tres o cuatro. El ambiente tiene algo de circo itinerante: olor a goma quemada mezclado con el del mar Caspio, televisiones en todos los bares, grupos de aficionados de distintos países ocupando las terrazas de la Avenida Nizami.

Fuera del fin de semana de carrera, el circuito no existe como instalación: son las calles normales de la ciudad. Recorrer el trazado completo a pie lleva unas dos horas y tiene sentido hacerlo con el mapa de la vuelta en mano; el tramo junto a Icheri Sheher es el más interesante también históricamente.

Historia

Bakú acogió por primera vez la Fórmula 1 en 2016 bajo el nombre de Gran Premio de Europa, renombrado como Gran Premio de Azerbaiyán desde 2017. El trazado fue diseñado por Hermann Tilke, el arquitecto detrás de la mayoría de circuitos nuevos del campeonato. La elección de Bakú respondió a la estrategia del gobierno azerbaiyano de ganar visibilidad internacional mediante grandes eventos, la misma lógica que llevó a los Juegos Europeos de 2015 o al Campeonato Mundial de Ajedrez a la ciudad. La carrera acumula un historial notable de incidentes, coches de seguridad y resultados inesperados, algo habitual en circuitos callejeros con asfalto irregular y escasas escapatorias.

Qué ver y hacer

  • Tramo de Icheri Sheher La sección más estrecha del circuito, donde los coches pasan a metros de las murallas medievales del siglo XIV. Fotogénico en día de carrera y también en cualquier otro momento del año.
  • Recta del Bulevar del Caspio Más de dos kilómetros de asfalto recto junto al mar donde la Fórmula 1 alcanza sus velocidades más altas del calendario. En días normales es un paseo tranquilo con vistas al agua.
  • Palacio de los Shirvanshás Complejo del siglo XV a escasos metros del trazado en el sector de la ciudad vieja. Entrada independiente del circuito; merece una visita aunque no haya carrera.
  • Torre de la Doncella Otro hito medieval de Icheri Sheher que queda integrado en el entorno del circuito. Vista habitual en las retransmisiones televisivas de la carrera.
  • Tribunas de la recta principal Durante el Gran Premio, las gradas frente al edificio del Gobierno de Azerbaiyán ofrecen la mejor visibilidad de la salida y las paradas en boxes. Las entradas de esa zona se agotan con meses de antelación.

Galería de fotos

Cómo llegar

El trazado discurre por el centro de Bakú y no requiere desplazamiento especial. Las estaciones de metro Icheri Sheher, Sahil y Nizami dejan al visitante a pocos minutos de los puntos clave del circuito. Las entradas para el Gran Premio se venden a través de la web oficial del Baku City Circuit; los precios parten de unos 100 € para las gradas más alejadas y pueden superar los 1.000 € para las tribunas principales. El Aeropuerto Internacional Heydar Aliyev conecta Bakú con numerosas ciudades europeas.

Mejor época para visitar

El Gran Premio de Azerbaiyán se celebra habitualmente en abril o mayo, con temperaturas de entre 15 y 22 °C en Bakú: condiciones razonables para pasar horas en tribuna. Si se visita la ciudad fuera del período de carrera para recorrer el trazado a pie, la primavera y el otoño son las épocas más cómodas. En julio y agosto el calor en las calles del centro puede volverse pesado durante una caminata de dos horas.