Batumi
ბათუმი
Ciudad portuaria de Georgia en el mar Negro, donde palmeras y arquitectura art nouveau soviética conviven con casinos, rascacielos y un paseo marítimo siempre animado.
Descripción
Al bajar del autobús en Batumi lo primero que llama la atención es la mezcla de olores: salitre del mar Negro, churros de los puestos callejeros y el diesel de los minibuses que circulan por la avenida Chavchavadze. La ciudad tiene algo de escenografía: rascacielos de vidrio junto a casas de madera art nouveau con balcones torneados, palmeras frente a murales soviéticos todavía visibles en algunas esquinas.
El paseo marítimo, de unos siete kilómetros, es el eje social de la ciudad. Por la mañana lo usan los corredores; al atardecer se llena de familias con carritos, parejas y grupos de turistas que se hacen fotos frente a la escultura de Ali y Nino, que gira lentamente sobre sí misma. A pocos metros, los bares de la plaza de Europa sirven vino de Adjara y cerveza local hasta pasada la medianoche.
No todo es glamur costero. El barrio antiguo, cerca de la plaza Medea, tiene calles estrechas con adoquines irregulares y fachadas descascarilladas que todavía guardan el rastro de la Batumi de principios del siglo XX. El tráfico en verano es intenso y aparcar un coche cerca del centro puede convertirse en un problema real.
Historia
Batumi fue durante siglos un puerto otomano secundario llamado Batum. A finales del siglo XIX, cuando el petróleo de Bakú empezó a cruzar el Cáucaso por ferrocarril hasta el mar Negro, la ciudad creció de golpe: llegaron inversores europeos, nobles rusos y comerciantes armenios, y con ellos los edificios art nouveau que todavía se ven en el centro. Georgia recuperó Adjara en 1921 pero la región mantuvo cierta autonomía, algo que se nota en la mezcla cultural entre georgianos, armenios, griegos y mingreles que habitan la ciudad.
Qué ver y hacer
- Paseo marítimo (Boulevard) Siete kilómetros bordeando el mar Negro con jardines, fuentes y la escultura giratoria de Ali y Nino al atardecer.
- Barrio histórico Calles alrededor de la plaza Medea con fachadas art nouveau, la catedral ortodoxa y casas de madera con balcones tallados en estado desigual de conservación.
- Plaza de Europa El corazón nocturno, con la torre del reloj, terrazas y bares que sirven chacha, vino adjaro y khinkali hasta tarde.
- Jardín Botánico de Batumi A 9 km al norte por la carretera costera; uno de los jardines botánicos más antiguos del Cáucaso, con vistas al mar y colecciones de bambú y cactus.
- Cable de Batumi Teleférico que sube al monte Anuria; arriba hay un pequeño parque de atracciones y vistas sobre la ciudad y la costa.
Cómo llegar
El aeropuerto internacional de Batumi queda a unos 3 km del centro; un taxi cuesta 10-15 lari y hay autobús urbano (línea 10). Desde Tiflis llegan trenes nocturnos y diurnos en 5-6 horas; el billete cuesta entre 15 y 45 lari según clase. Las marshrutkas desde la estación de Ortachala en Tiflis tardan unas 5 horas y son más baratas. Desde Batumi se puede llegar fácilmente a Kobuleti y Kutaisi.
Mejor época para visitar
Mayo y junio son los mejores meses: el mar ya está templado, las terrazas funcionan y no hay la aglomeración de julio y agosto, cuando los precios suben y el paseo marítimo se llena hasta los bordes. Septiembre sigue siendo agradable con temperaturas de 22-26 grados. El invierno es lluvioso y bastante húmedo —Batumi es una de las ciudades más lluviosas del Cáucaso— pero los hoteles están vacíos y los precios caen en picado.