Bakuriani
ბაკურიანი
Estación de esquí georgiana a 1.700 metros de altitud en los montes Trialeti, con pistas modestas pero un ambiente tranquilo y bosques de abetos todo el año.
Descripción
Bakuriani huele a resina de pino y a leña quemada casi todo el año. El pueblo está metido entre colinas boscosas de la región de Samtskhe-Javakheti, a unos 30 kilómetros al sur de Borjomi, y en invierno la nieve cubre las calles durante semanas seguidas. Las pistas de esquí no son extensas —unas pocas decenas de kilómetros de pistas— pero el ambiente es tranquilo y los precios notablemente más bajos que en Gudauri.
En verano el lugar cambia de cara: los esquiadores se marchan y llegan familias georgianas que alquilan casas de madera para escapar del calor de Tiflis. El aire a esa altitud es fresco incluso en agosto, los prados florecen y se puede caminar por los alrededores sin dificultad técnica. La infraestructura turística es básica pero funcional: hay pensiones pequeñas, un par de hoteles más formales y restaurantes que sirven khinkali y lobiani cerca de la estación de tren.
El tren de cremallera que sube desde Borjomi es uno de los atractivos del trayecto: una vía estrecha construida en tiempos soviéticos que serpentea entre bosques durante casi dos horas. El vagón tiembla, la calefacción no siempre funciona bien en invierno y hay que llevar paciencia, pero el paisaje compensa.
Historia
Bakuriani se desarrolló como destino turístico durante la época soviética, cuando se construyeron las primeras instalaciones de esquí y los sanatorios para trabajadores. Antes de eso era poco más que un caserío en los Trialeti. El tren de cremallera que une el pueblo con Borjomi data de los años treinta del siglo XX y fue diseñado originalmente para transportar madera. Con el tiempo se convirtió en la conexión principal para los veraneantes. Tras la independencia de Georgia, las instalaciones soviéticas quedaron en estado precario, y la mayor parte de la inversión en pistas y remontes llegó ya en los años 2000 y 2010.
Qué ver y hacer
- Pistas de esquí de Kokhta y Didveli Los dos sectores principales del resort; Kokhta tiene más pistas para principiantes y Didveli algo más de desnivel. Los remontes funcionan con regularidad en temporada alta, aunque las colas aparecen los fines de semana.
- Tren de cremallera Borjomi-Bakuriani El trayecto de casi dos horas entre bosques de coníferas es tan interesante como el destino mismo; los billetes cuestan pocos lari y se compran en la estación de Borjomi.
- Bosques de los Trialeti Los senderos que rodean el pueblo son transitables sin equipo especial de primavera a otoño; los más largos llevan a miradores con vistas sobre las montañas.
- Iglesia de San Saba Pequeña iglesia medieval en el extremo del pueblo, poco señalizada pero accesible a pie en diez minutos desde el centro.
Cómo llegar
Desde Tiflis lo más práctico es tomar un marshrutka hasta Borjomi (unas 2 horas desde la estación de Didube, unos 6 lari) y desde allí el tren de cremallera hasta Bakuriani. Hay también marshrutkas directas desde Tiflis en temporada alta, que tardan unas 3 horas. En coche desde Tiflis son unos 175 km por la carretera principal que pasa por Borjomi; el tramo final de montaña puede ser complicado en invierno sin cadenas.
Mejor época para visitar
Para esquiar, diciembre a febrero es la temporada principal, aunque la nieve es irregular y hay años con poco espesor. Los fines de semana de enero y febrero el pueblo se llena de georgianos y los precios suben. Para senderismo y aire de montaña, junio a septiembre es lo mejor: temperaturas de 15-22 grados durante el día, noches frescas y los prados en pleno color. Abril y noviembre son meses grises y con barro que conviene evitar salvo que uno viaje expresamente por el tren de cremallera.