Capital de Azerbaiyán a orillas del Caspio: murallas medievales, torres de cristal y el olor persistente a petróleo que lo impregna todo.

Ubicación en el Cáucaso

Descripción

Bakú se percibe antes de verse. El viento del Caspio llega cargado de sal y crudo, y esa mezcla se mete en la ropa desde el primer minuto en la calle. La ciudad baja en suave pendiente hacia la bahía, y desde el Bulevar Nacional —que bordea el mar durante casi cinco kilómetros— se aprecia sin esfuerzo cómo los tejados de la Ciudad Amurallada conviven a pocos metros de los rascacielos iluminados del distrito financiero. No es una postal ordenada; es una ciudad que mezcla épocas sin pedir disculpas.

Dentro del İçəri Şəhər —el barrio viejo— las callejuelas de piedra caliza son estrechas y el pavimento irregular. La gente tiende la ropa entre edificios medievales, hay gatos durmiendo sobre tapias y alguien vende granadas en un cesto de mimbre a la vuelta de cada esquina. A dos pasos, la avenida Nizami cambia de registro: fachadas de estilo europeo del siglo XIX, restauradas con fondos del boom petrolero, flanqueadas por tiendas de alfombras y pastelerías que huelen a azúcar y cardamomo.

De noche el skyline transforma: las Torres de Fuego proyectan animaciones en LED sobre sus fachadas triangulares mientras el Bulevar se llena de familias y patinetes eléctricos. El tráfico en el centro es denso y los taxis independientes aún regatean; conviene usar Bolt para evitar discusiones. El manat azerbaiyano es la moneda local —aproximadamente 1,70 AZN por euro a 2024— y los pagos en efectivo siguen siendo habituales fuera de los hoteles grandes.

Historia

La historia de Bakú está atada al petróleo desde mucho antes del siglo XX. La Ciudad Amurallada existía en la Edad Media como puerto y sede del sultanato de los Shirvanshah. Azerbaiyanos, persas, rusos y otomanos se disputaron el control de la ciudad durante siglos hasta que el Imperio ruso consolidó su dominio en 1806. El primer gran boom petrolero, entre 1870 y 1900, convirtió Bakú en una de las ciudades más ricas del mundo: los palacios de los barones del petróleo —apellidos como Nobel y Rothschild invirtieron aquí— todavía salpican el centro histórico. La época soviética añadió grandes bulevares y bloques residenciales. Desde la independencia en 1991, los ingresos del Caspio financiaron una nueva ronda de construcción a gran escala que remodeló el perfil urbano por completo.

Qué ver y hacer

  • İçəri Şəhər (Ciudad Amurallada) El núcleo medieval rodeado de murallas del siglo XII. Las callejuelas de piedra caliza son estrechas, el pavimento irregular y hay gatos en cada esquina. Entrada gratuita al recinto; se puede perder una hora sin rumbo fijo. Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2000.
  • Torre de la Doncella (Qız Qalası) Estructura cilíndrica cuya función original —atalaya, templo zoroástrico, faro— sigue en debate entre historiadores. Desde la terraza superior hay vistas sobre la bahía y los tejados de la ciudad vieja. Entrada aproximada: 4 AZN.
  • Palacio de los Shirvanshah Complejo del siglo XV con sala del trono, mausoleo y mezquita, todo en piedra arenisca ocre. La acústica dentro del salón principal resulta llamativa. Entrada aproximada: 4 AZN; abre de 10:00 a 18:00.
  • Bulevar Nacional (Milli Park) Paseo de varios kilómetros frente al Caspio, con jardines y cafeterías al aire libre. Por las tardes se llena de familias; por las mañanas es tranquilo para caminar.
  • Centro Heydar Aliyev Edificio de curvas blancas diseñado por Zaha Hadid, a unos 3 km del centro histórico. Exposiciones permanentes sobre cultura azerbaiyana. Entrada variable según exposición; el edificio en sí justifica el desplazamiento.
  • Avenida Nizami El eje comercial del Bakú decimonónico: fachadas europeas, tiendas de alfombras, pastelerías con dulces de miel y nuez, y el ruido constante del tráfico como banda sonora.

Galería de fotos

Palacio de los Shirvanshah en la Ciudad Amurallada de BakúSkyline nocturno de Bakú con las Torres de Fuego junto al CaspioCallejuelas de piedra del barrio histórico İçəri Şəhər en BakúVista del Bulevar Nacional y la bahía del Caspio desde Bakú

Cómo llegar

El Aeropuerto Internacional Heydar Aliyev está a unos 25 km al noroeste del centro. El metro —línea 1, estación Hava Limanı— conecta con el centro en unos 40 minutos por menos de 1 AZN; hay que caminar un tramo hasta la terminal. Un taxi por Bolt desde el aeropuerto cuesta entre 15 y 20 AZN. Desde Bakú salen marshrutkas y trenes hacia Ganja, Sheki, Lankaran y la frontera con Georgia por Balakán.

Mejor época para visitar

La primavera —de marzo a mayo— es la época más cómoda: temperaturas de 15-22 °C, días despejados y el Bulevar sin aglomeraciones. Septiembre y octubre repiten esas condiciones tras el calor veraniego. Julio y agosto son duros: el sol calienta el asfalto, la humedad sube cerca del Caspio y el centro se llena de turistas. El invierno es suave para el Cáucaso —raramente baja de 2 °C—, pero el viento del norte llamado khazri puede hacer el frío muy penetrante.

Foto: Diego Delso · CC BY-SA 4.0