Astará
Astara
Ciudad azerbaiyana en la frontera con Irán, en la costa subtropical del Caspio, puerta de entrada a los bosques hircanos y al territorio del pueblo talysh.
Ubicación en el Cáucaso
Descripción
Astará está en el extremo sur de Azerbaiyán, justo donde el país termina y empieza Irán: hay un paso fronterizo activo y desde algunas calles del centro se ve la ciudad iraní del mismo nombre al otro lado del río Astarachay. Esta dualidad es la que define el lugar: una ciudad azerbaiyana de tamaño medio con una identidad propia marcada por el pueblo talysh, que habla una lengua de origen iranio y tiene una cultura diferenciada del azerbaiyano turco del norte del país.
El clima es subtropical húmedo, el más lluvioso de Azerbaiyán: los bosques hircanos, declarados Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, empiezan aquí y se extienden hacia el norte hasta Lankaran. En las colinas detrás de la ciudad hay plantaciones de té, las únicas de Azerbaiyán, y bosques de hoja perenne con árboles que llevan siglos sin haber sido talados. El olor a vegetación húmeda y tierra mojada contrasta con la sequedad de Bakú, a 260 km al norte.
La ciudad en sí es tranquila, con un bazar donde se venden especias y productos locales, y una arquitectura sin pretensiones. La gastronomía talysh incluye platos de pescado del Caspio, arroz cocinado de formas distintas al plov azerbaiyano estándar, y hierbas frescas que acompañan casi todo.
Historia
Astará ha sido zona de paso entre Persia y el Cáucaso durante siglos. El pueblo talysh tiene raíces en las antiguas poblaciones iranias del litoral del Caspio sur, y su lengua es una variante del persa medio. La región pasó bajo control ruso a principios del siglo XIX con el Tratado de Gulistan (1813). Durante la era soviética se desarrolló la plantación de té y la industria de la pesca. Tras la independencia, Astará adquirió relevancia como paso fronterizo comercial entre Azerbaiyán e Irán.
Qué ver y hacer
- Paso fronterizo con Irán El cruce y el área comercial adyacente son el punto más animado de la ciudad; el trasiego entre los dos países se nota en la actividad del bazar.
- Bosques hircanos Las colinas cercanas forman parte del ecosistema hircano declarado Patrimonio UNESCO; se pueden hacer caminatas cortas entre robles y árboles relictos de la era terciaria.
- Plantaciones de té Las terrazas de cultivo de té en los alrededores son accesibles en coche; en temporada (mayo-octubre) se puede ver la recolección manual.
- Bazar de Astará El mercado local tiene pescado fresco del Caspio, hierbas talysh y especias con influencia iraní.
- Playa del Caspio La costa en Astará no es de las más limpias pero tiene kilómetros de arena sin construcción; el agua del Caspio es templada en verano.
Cómo llegar
Astará está a unos 260 km al sur de Bakú por la carretera costera. Hay autobuses directos desde la estación central de Bakú (unas 4-5 horas). También se puede llegar desde Lankaran, que está a unos 70 km al norte. El Aeropuerto de Lankaran tiene vuelos domésticos desde Bakú. Desde Astará se puede cruzar a Irán con los visados correspondientes.
Mejor época para visitar
La primavera (abril-junio) es la mejor época: los bosques están verdes, las temperaturas son agradables (18-25 grados) y llueve con moderación. El verano es cálido y húmedo, menos sofocante que Bakú. El otoño (septiembre-octubre) es agradable con el follaje cambiando de color. El invierno en Astará es suave comparado con el norte del país, raramente baja de 5 grados, pero es la época más lluviosa.