Adjaria
აჭარა
Costa subtropical en el Mar Negro, montañas de bosque denso y la ciudad de Batumi: la región más húmeda y verde de Georgia.
Ubicación en el Cáucaso
Descripción
Adjaria es la región más húmeda de Georgia: el aire llega cargado del Mar Negro y las laderas de los Montes del Pontus retienen suficiente lluvia para mantener bosques de hoja perenne que no tienen equivalente en el resto del Cáucaso. La capital, Batumi, tiene playas de guijarros oscuros donde el agua es más fría de lo que parece en verano, un paseo marítimo con palmeras y una arquitectura que mezcla edificios art nouveau del periodo ruso con torres de cristal del boom inmobiliario de los años 2010. Por la noche el Bulevar de Batumi se llena de familias georgianas con helados; de día, el olor a café y a fritura de churros de maíz flota desde los puestos de la Plaza Europa.
Subiendo desde la costa hacia el interior por la carretera que bordea el río Acharistskali, el paisaje cambia rápido. Aparecen campos de té —Georgia es uno de los pocos países productores de té en Europa—, huertos de mandarinas y avellanos, y pueblos con casas de madera oscurecida por la humedad. El aire se enfría varios grados en una hora de conducción y los rebaños de vacas cortan el paso sin previo aviso. La zona de Khulo y el mirador de Beshumi ofrecen panorámicas de un verde casi imposible en agosto.
La cocina adjara tiene platos propios que no encontrarás igual en Tiflis: el khachapuri adjaruli, una barca de masa rellena de queso fundido con un huevo crudo encima que se mezcla al comer, y el sinori, una especie de crepe enrollada con requesón de nuez. En los restaurantes del centro de Batumi los precios rondan los 15-25 GEL (5-9 EUR) por persona; en los pueblos del interior, la mitad. En julio y agosto la ciudad se llena de turistas georgianos y armenios y el tráfico en la costanera se vuelve lento desde mediodía.
Historia
Adjaria fue durante siglos zona de frontera entre el Imperio Otomano y los reinos georgianos. La influencia otomana duró hasta 1878, cuando el Tratado de San Stefano cedió la región al Imperio Ruso. Ese pasado explica por qué una parte significativa de la población es musulmana, a diferencia del resto de Georgia, y por qué la arquitectura de Batumi mezcla mezquitas con iglesias ortodoxas y casonas rusas. Tras la independencia de Georgia en 1991, Adjaria vivió un periodo de gobierno semiautónomo bajo Aslan Abaschidse con escasa supervisión desde Tiflis. En 2004, tras las protestas de la Revolución de las Rosas, el control efectivo de la región volvió al gobierno central georgiano.
Qué ver y hacer
- Casco histórico de Batumi Calles estrechas con balcones de madera tallada, cafeterías en patios interiores y el contraste inmediato con las torres de cristal del litoral. Entra por la calle Mazniashvili y camina sin prisa; los edificios art nouveau del periodo ruso están bien conservados en el lado oeste del casco.
- Jardín Botánico de Batumi Fundado en 1912 sobre una ladera de 110 hectáreas al sur de la ciudad, con más de 2.000 especies y un mirador sobre el Mar Negro. Abre todos los días de 10:00 a 19:00 (hasta 17:00 en invierno); entrada alrededor de 15 GEL (5 EUR). Lleva agua y calzado cómodo: los desniveles son considerables.
- Cascada y puente de Makhuntseti A unos 30 km de Batumi, una cascada de unos 30 metros cae en un cañón de roca caliza. A pocos metros, el puente medieval de Makhuntseti, un arco de piedra del siglo XII sobre el río Acharistskali, sigue en uso. La caminata desde la carretera dura unos 10 minutos.
- Khulo y el teleférico de montaña A unas dos horas de Batumi, el teleférico de Khulo conecta el pueblo con aldeas de la alta montaña adjara donde los tejados son de madera y las pendientes hacen impracticable el acceso por carretera en invierno. En verano, la zona alrededor de Beshumi tiene rutas de senderismo entre pastos alpinos.
- Té de Adjaria Las plantaciones de té alrededor de Chakvi y Kobuleti se visitan con guía o por cuenta propia; algunas fincas venden hoja seca directamente. El té georgiano tiene sabor más terroso y menos refinado que el chino, pero la experiencia de ver la cosecha manual en septiembre vale la parada.
Galería de fotos
Cómo llegar
El Aeropuerto Internacional de Batumi (BUS) tiene vuelos directos desde varias ciudades europeas y de la CEI. Desde Tiflis hay tren nocturno (unas 5 horas, desde 15 GEL en segunda clase) y marshrutkas desde la estación de Ortachala (unas 5-6 horas, alrededor de 20 GEL). Desde Ereván existen marshrutkas directas que cruzan por Akhaltsikhe. Dentro de la región, marshrutkas conectan Batumi con los pueblos del interior varias veces al día.
Mejor época para visitar
Batumi y la costa son más agradables en mayo-junio y septiembre-octubre: el mar está templado, el calor no es excesivo y los hoteles tienen precios razonables. Julio y agosto son temporada alta: playas llenas, precios elevados y tráfico lento en la costanera. El interior montañoso —Khulo, Beshumi— es mejor en verano; en invierno las carreteras a las aldeas altas pueden cerrarse por nieve. En invierno Batumi llueve con frecuencia y el ambiente es gris, aunque los precios de alojamiento caen notablemente.